Las urbes y las grandes metrópolis son producto del siglo XX, pasamos de una economía industrial, centrada en el capital financiero, todos éstos cambios y progresos estuvieron sustentados en un modelo de desarrollo que produjo también los grandes males que tendremos que enfrentar en éste próximo siglo: la pobreza, la desigualdad, la inequidad, la injusticia, la falta de educación, la contaminación, el deterioro del ambiente, las guerras son el precio que tenemos que pagar pot todos los avances y comodidades que se obtuvieron en el siglo pasado.
El modelo de desarrollo centrado en el capital financiero, donde el bienestar de los pueblos y las naciones está centrado en quien tiene más y todo se reduce a una transacción de mercado, está agotado por cuanto en primer lugar ha producido una inmensa desigualdad entre los que tienen el capital (bien sean personas y estados) y los que no lo tienen.
Por otra parte, produjo un sistema de valores y de pensamientos en el cual el desarrollo se medía por indicadores financieros y económicos que hoy se sabe no garantiza la felicidad de la gente, y si no, recordemos los modelos de industrialización, de sustitución de importaciones y todas las teorías de cómo el centro se apodera de las materias primas de la periferia y las regresa transformadas a costos exponencialmente multiplicados, que decía que no se alcanzaría el desarrollo; lo importante de ésta disertación es destacara que ése modelo de desarrollo economicista ya produjo sus frutos y está pereciendo por cuanto continuar bajo éste paradigma la que perecerá será la humanidad.
Esa es la razón por la cual cabe destacar que debe existir un nuevo capital, menos tangible, menos material pero que afortunadamente tenemos para ser verdaderamente competitivos, libres y equitativos: el capital humano centrado en la innovación y la creatividad de las personas; de allí el bienestar del ser humano como premisa para éste siglo y así mismo el desarrollo humano sea sostenible, por cuanto también se debe garantizar calidad de vida a las generaciones futuras.
Todo ésto complemeta la investigación realizada por la Licenciada Claudia Toca, perteneciente al G.I.P.E. y el C.E.E.P., en el cual considera que se enfatiza la responsabilidad del desarrollo social esxclusivamente al Estado, y alude que debido a la magnitud de los problemas que generan los impactos colaterales, fehacientemente otras instituciones deben demandar su participación, haciendo énfasis en la importancia de la perspectiva convergente de desarrollo para lograr dicha calidad social en conjunto con el Estado, el Mercado y la misma Sociedad Civil, como estrategia societal y que no sea utilizado dicho adjetivo social como medio de oportunismo para algunas empresas.
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